La nueva regulación económica de los servicios públicos
En los últimos diez años, la mayor parte de los gobiernos de las economías avanzadas han procedido a reformas significativas del modelo tradicional de prestación de servicios públicos de naturaleza mercantil, como la energía, el transporte, o las telecomunicaciones.
El propósito fundamental de las reformas ha sido la introducción de competencia, lo cual beneficia a los consumidores o usuarios, que pueden elegir entre las ofertas de empresas suministradoras.
En algunos casos, ello ha ocasionado una disminución de los precios y una mejora de la calidad. En otros, sin embargo, los efectos han sido negativos. Conviene investigar las razones de estos fracasos para que los gobiernos no persistan en los errores.
Nuestro país ha acometido con éxito algunas de las reformas, mientras que el balance de otras, como la del sector energético, es manifiestamente mejorable.
Autor: Alberto Lafuente Félez.


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