Miércoles, 22 de octubre de 2014

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La Universidad de Zaragoza impulsa proyecto para instalar paneles fotovoltaicos en el CPS


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El Centro Politécnico Superior (CPS) de la Universidad de Zaragoza dispone de un proyecto para la instalación de placas fotovoltaicas que ha sido realizado dentro de las actividades de la cátedra Universidad de Zaragoza-Brial Enática en Energías Renovables. El estudio se ha ajustado para su posible aplicación en el edificio Torres Quevedo, ya que según todos los parámetros analizados, aparece como muy idóneo para acoger este tipo de generadores, gracias a su total y perfecta orientación sur.

El edificio Torres Quevedo cuenta con 19 cubiertas que representan más de 7.000 metros cuadrados, de los que 5.110 serían aprovechables para acoger instalaciones fotovoltaicas. Con la puesta en marcha de solo una quinta parte, en concreto, los casi mil metros cuadrados correspondientes a la terraza central, se lograría un volumen de energía entre 50 y 100 kilovatios, dependiendo de la tecnología y modo de instalación. Por tanto, esta producción energética se multiplicaría por cinco de utilizarse todo el espacio aprovechable en su totalidad. Estas son las principales conclusiones que se han obtenido del estudio realizado por Ángel Bayod, profesor titular del departamento de Ingeniería Eléctrica del Centro Politécnico Superior, y dentro de las actividades de la Cátedra Universidad de Zaragoza-Brial Enática en Energías Renovables, que dirige el profesor Andrés LLombart, subdirector del CIRCE.

Para este proyecto ha sido preciso realizar diferentes estudios: de irradiación solar, de número de horas de sol, de sombras, de temperaturas diurnas, vientos, así como de espacios de 19 cubiertas que existen en el edificio Torres Quevedo. De hecho, los datos meteorológicos utilizados se han tomado de las agencias de referencia PVGIS y NASA, entre otras. En concreto, se han utilizado los valores diarios medios de la irradiación solar relativos a los 22 años del periodo analizado (Julio 1983 – Junio 2005).

En general, el proyecto ha evaluado el potencial que presenta el edificio Torres Quevedo para la integración o superposición de instalaciones fotovoltaicas. Y es que, hoy en día, tal como apuntan los expertos LLombart y Bayod, el sistema energético está en constante evolución: la preocupación por el cambio climático y la dependencia energética exterior están generando que se desarrolle y se investigue cada vez más en el aprovechamiento de los recursos renovables. En este sentido, la industria fotovoltaica es una pieza clave a tener en cuenta, necesaria para conseguir diversificar la actividad de generación de energía eléctrica, sin contribución de combustibles fósiles.

Asimismo, los investigadores de la Universidad de Zaragoza resaltan que en la fotovoltaica en edificios, el objetivo no es instalar potencia en cualquier disposición o lugar, sino elegir las zonas más adecuadas, con mayor potencial óptimo, de manera que, la instalación se adapte al edificio y no al contrario. De este modo es posible conseguir edificios energéticamente eficientes y con el mayor grado de autosuficiencia posible.

En la imagen, simulación del edificio del CPS.

En la imagen, simulación de la terraza central del CPS, con paneles inclinados 30 grados.

En la imagen, simulación de la terraza central con paneles horizontales (superpuestos)

Comparativa de cuatro tecnologías diferentes

El trabajo también ha incluido un estudio comparativo de potencial de producción energética entre las diferentes tecnologías fotovoltaicas que existen hoy en el mercado, como las de siliciomonocristalino, o las tecnologías de capafina (silicio amorfo, telururo de cadmio o CIS, diseleniuro de Cobre e Indio). Paralelamente, el proyecto incorpora una representación en 3D del edificio a estudio para el análisis de sombras.

El estudio demuestra, no obstante, que la superficie con mayor potencial fotovoltaico por la ausencia de sombras cercanas, por la gran superficie disponible que hace que se pueda instalar una potencia superior y por las características constructivas de su tejado es el área 9. Esta zona, corresponde a la terraza central, que es horizontal, que podría revestirse de paneles fotovoltaicos (superposición), o mediante estructuras con una inclinación de 30 grados orientados al sur. De hecho, la mejor inclinación en Zaragoza es 30-32 grados, debido a que en invierno el sol se eleva poco, y los paneles tendrían que estar muy verticales y por el contrario, en verano, se eleva demasiado, lo que precisa de paneles más horizontales.

Aragón Investiga
Fecha: 4/1/2010