Diminutas partÃculas al servicio de la salud
La nanomedicina es una nueva rama de la medicina que utiliza materiales nanométricos para diagnosticar y tratar enfermedades, reparar tejidos, aliviar el dolor, preservar y mejorar la salud.
 Entre los materiales que se utilizan con este fin están las nanopartÃculas, pedacitos diminutos de materiales (oro, plata, óxidos de hierro, etc.), cuyo tamaño se mide en nanómetros. Un nanómetro es la mil millonésima parte de un metro. AsÃ, una nanopartÃcula con un ancho de cientos de nanómetros contiene decenas de millones de átomos.
Para comprenderlo mejor, si pusiéramos una nanopartÃcula junto a una pelota, serÃa tan pequeña como esa pelota respecto al tamaño de la Tierra.
La sanidad vegetal o fitiatrÃa pretende proteger los cultivos y masas forestales de sus enemigos naturales, principalmente de las plagas de insectos, las enfermedades producidas por hongos, bacterias, virus y otros microorganismos, asà como de las malas hierbas que los infestan. Engloba diferentes ciencias, como fitopatologÃa, entomologÃa agrÃcola y malherbologÃa.
No cabe duda que la meteorologÃa, tema recurrente en nuestras conversaciones, ocupa un lugar privilegiado entre los intereses de la gente en lo que concierne a asuntos relacionados con las ciencias. Sin embargo, no existe proporcional correspondencia, al menos en nuestro paÃs, entre ese interés y el esfuerzo divulgativo en términos de libros. Manuel Toharia, uno de los reconocidos pioneros, es una de las magnÃficas excepciones.
La Unidad de TecnologÃa en Producción Vegetal del
Aproximadamente el 90% de la información que procesamos es visual. El mundo entra por nuestros ojos, viaja al cerebro codificado en forma de pequeñas señales y allà es decodificado e interpretado. Aspectos tan cotidianos para nosotros como el color de las cosas no son sino una impresión subjetiva, formas inteligentes de extraer significado del torrente de información pura al que estamos expuestos.
Hoy en dÃa cualquier persona instruida sabe que las reacciones de fusión (unión) de los núcleos atómicos generan calor, como el Sol y otras estrellas. El ser humano ha conseguido utilizar la energÃa de fusión nuclear en forma de explosión. Y esa energÃa es enorme: la explosión de una bomba de hidrógeno liberarÃa la misma energÃa que producen durante un dÃa todas las centrales eléctricas de la Tierra. Por eso, desde hace más de 50 años, se desarrollan tecnologÃas para mantener de forma estable y controlada esa reacción, que permite que el calor emitido genere electricidad.




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