Sábado, 26 de julio de 2014

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La esparceta un cultivo polivalente para la sostenibilidad en el siglo XXI


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Desde el año 2001 el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) estudia la esparceta o pipirigallo (Onobrychis viciifolia Scop.). Esta planta es regeneradora de la fertilidad del suelo por su capacidad de fijación del nitrógeno del aire, lo que le permite prescindir de los abonos nitrogenados y enriquecer el suelo. Desarrolla, además, una raíz pivotante que posibilita la incorporación de materia orgánica en los niveles inferiores del suelo. Se utiliza, por ello, como cultivo alternativo en rotación con los cereales para mejorar la fertilidad del suelo y romper el ciclo de los parásitos y de las malas hierbas.

Presenta una alta capacidad productiva en los secanos semiáridos fríos, lo que se atribuye a su facultad para crecer con temperaturas diurnas próximas a 20 ºC y nocturnas ligeramente superiores a 0 ºC. Por el contrario, temperaturas superiores a 30 ºC alteran el metabolismo de la planta, disminuyen el crecimiento y las reservas nutritivas, llegando a ocasionar su muerte, lo que reduce su persistencia en los lugares donde es más prolongado el periodo de temperaturas altas, como las zonas de baja altitud de Aragón.

El forraje contiene un alto valor nutritivo y permanece bastante estable durante un periodo prolongado de aprovechamiento del cultivo. Aunque su contenido en proteína bruta es algo inferior al de la alfalfa, los tallos no se lignifican tanto y no meteoriza al ganado. Se mantiene verde en invierno, permitiendo reducir la alimentación invernal en pesebre. Al forraje de la esparceta se le atribuyen propiedades sanitarias para el ganado que la consume, tales como ser eficaz contra parásitos intestinales.

UTILIDADES DE LA ESPARCETA

1-Producción de pasto

Es una planta cuya producción y persistencia se reduce por debajo de los 600 metros de altitud, por lo tanto debe limitarse su siembra a las tierras altas objeto de abandono. La producción de una zona determinada en kilos de materia seca por hectárea, se puede estimar multiplicando por 10, el número de litros de agua de lluvia caída en el lugar durante el año.

Presenta producciones de forraje similares a la de la alfalfa de secano, pero su distribución a lo largo del año es diferente. En diversos ensayos efectuados en las altas tierras de Teruel, la distribución de la producción de la esparceta en los tres cortes, efectuados en mayo, julio y septiembre octubre, fue del 76%, 15% y 9% respectivamente, mientras que el reparto en la alfalfa fue del 43%, 33% y 24%, por lo que la mejor forma de aprovechar el cultivo de esparceta es mixta, se siega para heno en primavera y se pastorea en otoño e invierno, aunque el pastoreo solo no es descartable y algunos ganaderos lo practican En las tierras altas de suelo poco profundo y cascajoso es más recomendable la esparceta que la alfalfa ya que se adapta mejor.

La esparceta no produce timpanismo en el ganado por lo que no requiere precauciones especiales antes de entrar a pastorearla. Es una planta melífera, lo que permite ser explotada al mismo tiempo por los productores de miel. Su siembra es similar y más segura que la de la alfalfa. Se recomienda realizarla a la salida de invierno para evitar las bajas temperaturas de las zonas altas a razón de 100 kg de semilla por hectárea.

 

2. Valor nutritivo

El forraje de la esparceta está considerado de excelente calidad, dado que es una leguminosa con un contenido aceptable en proteína bruta, del orden del 17,5 % en inicio de floración; es excepcionalmente rica en glúcidos, que se aproximan a 1 UFL/kg de materia seca y la digestibilidad alta, 76 % de la materia orgánica. El ganadero la prefiere, además, porque no meteoriza al ganado.

 

3. Valor sanitario

La esparceta contiene compuestos fenólicos secundarios como los taninos que es preciso valorar, ya que pueden alterar el proceso de degradación de las proteínas, y presentan propiedades sanitarias antihelmínticas, que están en estudio en el CITA. El conocimiento de sus propiedads sanirarias es todavía precario. El nombre con el que la bautizaron los primeros ganaderos domesticadores de esta planta, ‘heno sano’ (traducción del francés ‘sainfoin’), ya nos da una pista sobre sus cualidades. Una evidencia, la alfalfa tiene numerosas plagas, pero no atacan a la esparceta. No se conocen plagas que la afecten. Cubierta vegetal-

La práctica recomendada por el Dr. Pedro Monserrat de dejar sembradas con esparceta las tierras que se abandonan, adquiere toda su extensión en estos momentos de crisis d ela agricultura de secano, para prevenir la erosión y la desertización. Las tierras que son poco productivas se abandonan el camino es “estepariarlas”. Dos especies recomendables para sembrar en las tierras en abandono son la alfalfa y el tipo silvestre ‘mielga’, y para los páramos (estepas por encima de los 600 metros de altitud), la esparceta.

4. Mantenimiento de la biodiversidad

La contribución de los campos de esparceta a la fertilización del suelo, mediante la aportación de nitrógeno y materia orgánica al suelo, y la creación de una cubierta vegetal permanentemente verde con varios ciclos productivos floridos a lo largo del año que requieren una polinización entomófila, posibilita el establecimiento de una amplia gama de plantas silvestres nitrófilas, a la vez que atraen a una fauna numerosa de insectos, aves y mamíferos, todo lo cual contribuye al mantenimiento de la biodiversidad. Algunos experimentos llevados a cabo en el Valle del Jiloca así lo prueban.

En lo que respecta para las aves, supone un lugar de anidamiento, reposo y protección contra depredadores, además de constituir la semilla un excelente alimento para favorecer la producción de huevos. Así se ha entendido en las Administraciones autonómicas de Aragón y Castilla-León que subvencionan su cultivo.

5. Importancia del cultivo

La superficie destinada al cultivo en España tuvo un incremento continuado de 12.900 a 73.300 hectáreas, entre 1939 y 1973, año en el que alcanzó el máximo desarrollo del cultivo debido a la promoción que realizó el Ministerio de Agricultura a comienzos de los años 70. Posteriormente, la superficie destinada al cultivo ha ido en regresión y en 2003 se cultivaron en España 11.939 hectáreas, de ellas 95,7% en secano. Solamente en la última década, el cultivo se ha reducido en un 300%, debido entre otras razones a su no inclusión en las ayudas de la Política Agraria Comunitaria.

El cultivo de la esparceta se localiza casi su totalidad en 14 provincias del cuadrante Noreste de la península Ibérica, las cuales ocuparon de media el 98,5% de la superficie. Destacaron Lérida, Huesca y Teruel por la superficie destinada a su cultivo con el 29,6%, 23,0% y 11,8% del total nacional, respectivamente; en ellas, el descenso de su cultivo ha sido proporcionalmente menor al resto de las provincias. Actualmente se ha incrementado su cultivo en Aragón un 50%, potenciado por las ayudas agroambientales, siendo de 7246 hectáreas en 2006; de ellas, 3754 hectáreas corresponden a Teruel, 3091 a Huesca y 331 a Zaragoza.

BREVE HISTORIA SOBRE EL ORIGEN DEL CULTIVO

La esparceta es una especie alotetraploide joven, que se ha originado a partir de una mezcla de dos o de tres especies botánicas silvestres: Onobrychis viciifolia ssp. communis, Onobrychis viciifolia ssp. bifera y Onobrychis viciifolia ssp. persica.

Su cultivo se inició a finales del siglo XVI en las provincias limítrofes con el valle del Rin, en el Norte de Francia. Pronto se seleccionaron dos tipos: la ‘común’, también conocida como ‘de un corte’ y la ‘fina’, que se caracteriza por no florecer el año de siembra, ser más rústica y persistente, y presentar tallos más finos; y la de ‘dos cortes’, también denominada ‘francesa’ y ‘basta’, la cual florece el año de siembra, tiene el porte más alto, presenta hojas de mayor tamaño y es mas vigorosa.

La esparceta que se sembraba originalmente en España era de tipo común, de un solo corte. Con la promoción que realizó el Ministerio de Agricultura a finales de los años 60, se introdujeron las esparcetas foráneas de dos cortes que se mezclaron con las autóctonas, aunque otras importaciones pudieron tener lugar con anterioridad, dado que la esparceta de dos cortes se introdujo experimentalmente en el Jardín Botánico de Madrid en 1791 y su cultivo ya se recomendaba en el siglo XIX. Dicha heterogeneidad se ha demostrado en diversos estudios realizados en le CITA para el conocimiento y preservación de los ecotipos locales. Actualmente, la escasez de semilla ha propiciado la importación de semillas de países del Este, con el consiguiente riesgo de contaminar nuestros ecotipos locales a través de la polinización por las abejas. Las características diferenciales de las esparcetas de uno y de dos cortes se muestran en la Tabla 1.

TABLA

La separación de estos dos tipos de esparcetas ahora es muy difícil, ya que se cruzan muy bien entre sí y se combinan sus caracteres, siendo frecuente encontrar en un cultivo de esparceta, plantas de diferente aspecto. Cuando en una zona la recolección de semilla acostumbra a realizarse en el último año de cosecha, se favorece el mantenimiento de las esparcetas de un corte, dado que son las plantas que más persisten en el último año de cultivo. Es el caso de las regiones más secas de la Península Ibérica. En las zonas de mayor pluviosidad (Burgos, Palencia, Logroño, Huesca y Lleida) la semilla se recoge en el segundo corte, después de un primer aprovechamiento para heno, lo que favorece a las esparcetas de dos cortes.

 Esta distribución por zonas en los hábitos de producción de semilla no es estricta y los mismos agricultores cambian frecuentemente la forma de aprovechamiento del cultivo en función de las necesidades de pasto o de las condiciones climatológicas del año y, a veces, cambian de semilla o compran a agricultores de otros comarcas, por lo que es frecuente que se mezclen los dos tipos de esparcetas y que la semilla local sea heterogénea, cuando se llevan a cabo estudios de caracterización de las procedencias.

 

Autor: Ignacio Delgado Enguita. Investigador de la Unidad de Tecnología en Producción Animal del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA).Gobierno de Aragón.

Fecha Aragón Investiga: 23/09/2008


Ficheros adjuntos


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