Viernes, 03 de septiempre de 2010

23may

Importante papel de la investigación en los Trastornos Generalizados del Desarrollo


Son muchos los niños con Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD): 4-5 casos por cada 1.000 habitantes, según los expertos. Autismo, Síndrome de Asperger, Desintegrativo infantil, Rett y otros trastornos no especificados componen esta estampa donde investigación, educación, sanidad, atención social y laboral o coordinación institucional tienen mucho por hacer.

La Facultad de Educación de la Universidad de Zaragoza celebró la pasada semana unas jornadas de atención a personas con estos trastornos, organizadas junto a la Asociación Autismo Aragón y la Asociación Asperger Aragón. María Frontera, vicedecana de Extensión Universitaria, fue la impulsora de este amplio encuentro, que pretendió recoger conclusiones para proponer mejoras de actuación en los ámbitos sanitarios, social y educativo. “”Todos deseamos conseguir una vida con la mayor calidad de vida posible. Este derecho básico lo tienen también quienes padecen este tipo de trastornos, caracterizados por una distorsión del desarrollo, con distintas áreas afectadas como la comunicación, el comportamiento y con problemas emocionales y conductuales asociados. Estos trastornos aparecen en los primeros años de vida pero se dan a lo largo de toda la vida, por lo son precisas actuaciones específicas en cada etapa evolutiva de la persona”, aseguró esta profesora del Departamento de Psicología y Sociología de la UZ, que dirigió hace dos años el primer estudio universitario de “”screening”" sobre el síndrome de Asperger, dentro del marco de colaboración entre la Universidad y el Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón. En él, se reflejaba que un 1% del alumnado tenía Asperger.

Explicar y fundamentar científicamente los TGD

De los TGD, el Autismo es el más frecuente, con 1 caso por cada 1.000/1.5000 habitantes. En ellos, la mayoría,  un 75%, presenta un retraso mental asociado, pero un 25% tiene un nivel de inteligencia normal. Y es “donde los niños presentan problemas derivados como depresión, ansiedad, que hay que atender de forma específica”, precisó Frontera, que explica que la mitad de los afectados por autismo no llegará a desarrollar el lenguaje y presentará graves alteraciones, al tener problemas de agresividad hacia los demás o hacia si mismos; o en el caso contrario: llegarán a ser víctimas indefensas de maltrato, sin posibilidad de denunciar esa violencia.

Por otra parte, los afectados por el Trastorno de Asperger sí tienen un nivel de inteligencia normal y un lenguaje correcto, pero presentan problemas de interacción social, incapacidad para mantener una comunicación, un diálogo. “Se han dado graves casos de maltrato escolar, es preciso tomar medidas aquí en Aragón antes de que se den estos casos. Es importante también el diagnóstico temprano, porque hay mucha gente que lo padece y no está diagnosticada y sufre el problema”, detalló Pablo Lavilla, representante de la Asociación Asperger Aragón.

María Frontera aseguró que la Universidad de Zaragoza debe asumir su responsabilidad, formando a profesionales y también desde la investigación, “para entender estos trastornos, explicarlos y fundamentar científicamente las intervenciones”. En este punto, anunció que el próximo proyecto de investigación, en colaboración con Gobierno de Aragón, será el análisis de la situación educativa de los alumnos aragoneses con trastornos generalizados del desarrollo, como el Asperger, con un nivel de inteligencia normal. Se tratará de un estudio de los casos. “Hemos incluido a todos los profesores, tutores, orientadores. Un total de 60 se encargarán de recoger la opinión del alumno afectado, de entrevistar a los familias”, concreta Frontera, que también se ocupa del curso de doctorado Trastornos Generalizados del Desarrollo, presente en la universidad de Zaragoza desde 1999.

Rosa Castro

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