Entrega del II Premio Aragón Investiga a Manuel Martín Bueno, Pilar Cea y FIBERCOM

El pasado 1 de diciembre, dos investigadores y una entidad aragonesa con relevante actividad en I+D+i recibieron el II Premio Aragón Investiga, organizado por el Departamento de Ciencia, Tecnología y Universidad del Gobierno de Aragón, con el fin de reconocer las contribuciones tanto a la investigación básica o aplicada como a la transferencia de conocimientos a la sociedad. El acto de entrega de estos galardones, con diferentes aportaciones según la categoría y dotados todos ellos de un diploma acreditativo y un relieve del artista Fernando Malo, tuvo lugar a las 19,30 horas en la sede del gobierno autonómico, en el Edificio Pignatelli. (En la imagen, los tres premiados junto presidente de Aragón, el consejero de Ciencia, Tecnología y Universidad y el rector de la Universidad)
Manuel Antonio Martín Bueno recibió el Premio Aragón Investiga a la Excelencia Investigadora, que asciende en 40.000 euros, en reconocimiento a una larga y brillante trayectoria científica en Arqueología y Prehistoria que arranca en 1968. “”Siempre he buscado la interdisciplinariedad, la colaboración con otros campos científicos desde la tecnología en prospección, la conservación de materiales empapados o el inicio de la arqueología antártica o subacuática. La arqueología no tiene límites cronológicos, es global”", explica este científico y catedrático de la Universidad de Zaragoza, que inició la Arqueología Subacuática y la Arqueología Antártica en nuestro país, para quien este premio es una valoración a ese camino emprendido, que ha logrado hacer de la Universidad de Zaragoza una de las mejores escuelas de Arqueología, porque “”son muchos los discípulos que en la actualidad trabajan en organismos y universidades relevantes”", concreta.
En la actualidad, entre los proyectos en los que se encuentra inmerso este científico, responsable del Grupo consolidado URBS, se encuentra el inicio de estudio y la revisión del yacimiento de la ciudad de Ategua. Este enclave, ubicado en Córdoba, cuenta con 3.500 años de historia, desde su inicio hasta su desaparición. A lo largo de tres décadas ha Manuel Martín Bueno se ha dedicado al descubrimiento y conservación del patrimonio arqueológico español, con excavaciones emblemáticas como la efectuada en Bílbilis, en la que actualmente se trabaja en la excavación, consolidación y restauración del teatro.
Este catedrático ha dirigido proyectos de relevancia internacional. Su equipo participa en la actualidad en una iniciativa conjunta con arqueólogos uruguayos para asesorar la ampliación del Puerto de Montevideo, en Uruguay, y evitar que se destruya el patrimonio arqueológico. También destaca su participación y asesoramiento en organismos internacionales para legislar y proteger el patrimonio histórico.
Su visión sobre los cambios experimentados en los últimos años en Arqueología, es positiva, porque asegura que permite incrementar las posibilidades científicas de esta ciencia. “”Al mismo tiempo, parece haber una necesidad social cada vez más acuciante de conocer la propia historia y rasgos culturales, para así proteger la identidad en un intento de evitar el peligro de que, con el progreso tecnológico y la civilización de consumo, se lleguen a olvidar o destruir definitivamente partes importantes de ese acerbo histórico y cultural”", concluye este arqueólogo aragonés.

En la imagen, Martín Bueno recibe el galardón de la mano del presidente Marcelino Iglesias.
Pilar Cea Mingueza estuvo galardonada con el Premio Aragón Investiga a Jóvenes Investigadores, consistente en 12.000 euros, por sus relevantes contribuciones en la preparación de películas ultradelgadas de materiales orgánicos, a través de diversas técnicas de ensamblaje molecular. “”Estas películas tienen numerosas ventajas y posibles aplicaciones. Al usarse una mínima cantidad del compuesto de interés, se reducen los costes económicos y se miniaturizan los dispositivos, algo tan importante en nuestra sociedad actual donde diariamente demandamos televisiones planas, móviles más ligeros, ordenadores más pequeños y con mayor potencia…”", explica esta química, que remarca la importancia de lograr con este trabajo “”potenciar las propiedades de las moléculas y conseguir nuevos fenómenos ópticos, eléctricos o magnéticos, gracias a un orden preferencial molecular”".
Pilar Cea no concibe este reconocimiento como algo individual, sino fruto del trabajo de un amplio grupo de investigación, que ha logrado crear una línea de investigación atractiva y dinámica con futuro, gracias a numerosos artículos en reconocidas revistas internacionales, tesis doctorales, apoyo institucional y colaboraciones con otras universidades. “”Una de las contribuciones más importantes fue transformar lo que era un proyecto ambicioso en un línea de investigación consolidada y reconocida”", apunta esta doctora en Química, que ha recibido este premio con “”gran alegría, porque supone también el reconocimiento al trabajo de todos mis compañeros de grupo, desde los jefes hasta los becarios”". Pese a reconocer que la “”carrera investigadora supone un gran sacrificio, y precisa de muchas horas de trabajo para avanzar y realizar contribuciones significativas”", afirma que la vocación y la ilusión son las armas de batalla: “”Si yo he conseguido trabajar en lo que me gusta y logrado abrirme un pequeño camino en este mundo, cualquiera con ganas de trabajar puede hacerlo”", confiesa con humildad esta investigadora, que en 1999 recibió el Premio de Investigación de la Real Academia de Ciencias de Zaragoza y que cuenta con más de cincuenta referencias en revistas internacionales de prestigio.

En la imagen, Pilar Cea recibe el premio de la mano del consejero Alberto Larraz
Por último, FIBERCOM S. L. obtuvo el Premio Aragón Investiga a Entidades por sus actividades relevantes en la investigación. Esta empresa inicia su actividad en el campo de la fibra óptica en 1990, siendo la primera spin-off en Aragón, fruto del empeño de el que por entonces era un becario investigador Francisco Manuel López Torres y ahora se ha convertido en el consejero delegado de FIBERCOM y de Aragón de Photonics Labs, S.L, una spin-off derivada de la anterior. Este físico decidió saltar del mundo de la investigación en la universidad y aplicar ese conocimiento en la empresa, “”crear una entidad desde el grupo de investigación en el que estaba, porque era la forma de transferir los conocimientos a la sociedad”", afirma López Torres, que reconoce las dificultadas con que se encontraron para constituir una empresa que trabajaba conjuntamente con la universidad, “”en esa época no existía la palabra spin-off, y teníamos serios problemas para que los profesores fueran socios de la empresa”", apunta este emprendedor para quien el II Premio Aragón Investiga es el galardón que reconoce esa tenacidad en esa batalla inicial “”contra los molinos de viento”".
FIBERCOM S.L apuesta por un política empresarial que se apoya en la investigación e innovación. Colabora con diversos departamentos de la Universidad de Zaragoza, como el de Física Aplicada y el Grupo de Tecnologías Fotónicas (GTF) del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A). Con éste último, ha desarrollado un analizador de espectros ópticos de alta resolución (Proyecto BOSA), esta línea de investigación se ha proseguido con la creación en 2004 de Aragón Photonics Labs (APL). También mantiene proyectos en los laboratorios del Parque Tecnológico WALQA, así como con el Instituto Tecnológico de Aragón (ITA).
En esta línea de promover la relación entre la universidad y la empresa, este lunes, se firmó un convenio entre el rector de la Universidad de Zaragoza, Felipe Pétriz, y Francisco Manuel López Torres para crear la cátedra FIBERCOM- APL, en el ámbito de las tecnologías ópticas, fotónicas y de comunicaciones. “”Las cátedras son como fundaciones, permiten a la universidad recibir fondos para la investigación, al tiempo que la empresa recibe conocimiento”", remarca López Torres, que se califica “”muy crítico”" respecto al papel de los actores del mundo de la investigación, porque “”las empresas no se acercan a la investigación, están muy acomodadas”" y tampoco se reconocen estancias de investigadores en empresas, “”a los científicos se les valora las publicaciones en revistas de prestigio o patentes, pero nunca la mejora que supone el conocimiento científico en la empresa”", asegura. En este sentido FIBERCOM es pionera en Aragón, por ser la primera empresa en conseguir una estancia de un investigador durante seis meses, iniciativa que parte del Rectorado de la Universidad de Zaragoza.

En la imagen, Francisco Manuel López, recibe el premio de la mano del rector de la UZ, Felipe Pétriz.
Redacción: Rosa Castro
Tema de Investigación:
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