Viernes, 10 de febrero de 2012

Síguenos en:


25ene

Agricultura sostenible en finca experimental del CITA


  • Compártelo en Digg
  • Añádelo a del.icio.us
  • Menéalo
  • Facebook
  • Twitter
  • Envíalo por correo electrónico

En la finca experimental “El Vedado Bajo del Horno”, perteneciente al Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (CITA) del Gobierno de Aragón, ubicada en  Zuera (Zaragoza), se han ejecutado, en el periodo 2000-2004, actuaciones que constituyen un modelo de la agricultura a desarrollar tras el desacoplamiento de la Política Agraria Comunitaria (PAC).

Se ha cumplido una etapa, ahora es necesario iniciar otra en la que la meta sería el horizonte de una agricultura de secano sin ayudas institucionales. Los objetivos para este nuevo periodo están sin fijar pero será, no obstante, labor de los investigadores dar soluciones a la economía del Medio Rural, cada vez más diversificada.

En la imagen, vista general de los edificios de la finca experimental “El Vedado Bajo del Horno” desde la parcela “El Latas”.

Aunque los fondos europeos están asegurados hasta el año 2013, vemos como el Medio Rural está cambiando su economía, la población activa agraria baja, la población se mantiene en los pueblos sustentada en otras actividades como son la construcción y los servicios. Todo parece indicar que quedarán menos agricultores, con más superficie para administrar.

Para estos agricultores y ganaderos que han de seguir con su actividad, la ecocondicionalidad, o dicho con otras palabras, las prácticas culturales conducentes a la conservación del medio ambiente, y la conservación de los recursos fitogenéticos, son de vital importarcia en el panorama presente y futuro del Medio Rural.

La gestión sostenible de la agricultura supone rebajar la intensidad productiva, haciéndola compatible con la conservación del medio ambiente y con el mantenimiento de las especies silvestres. Esta gestión se traduce en un incremento de la biodiversidad, es un avance hacia la nueva concepción de los sistemas agrícolas y ganaderos, y presenta grandes expectativas de cara al futuro.

Criterios de sostenibilidad agrícola

Los objetivos fundamentales de la Agricultura Sostenible son: Conservación de los recursos naturales y protección del medio ambiente; Viabilidad económica y Equidad social.

Estos tres objetivos están imbricados de manera que no se podrá conseguir un desarrollo sostenible si no se dan al mismo tiempo y sobre la misma base territorial. Dicho con otras palabras, no es posible hacer una conservación del medio ambiente sin que haya un desarrollo económico. No se trata simplemente de abandonar las zonas de cultivo, las zonas catalogadas por los biólogos como sensibles o protegidas porque allí viven especies de pájaros o de plantas muy interesantes. No se puede pedir a los habitantes de los pueblos, un esfuerzo en la conservación de los recursos naturales si no existe una equidad social de rentas, de estilo de vida, de calidad, de garantía sobre prestaciones sociales. .

Los datos publicados recientemente nos hacen ver que existen países donde la población rural alcanza valores de hasta un 40%; sin embargo, esta población no vive de las actividades de la agricultura y la ganadería. Por tanto, las reformas de reparto de “fondos” parecen caminar hacia el establecimiento de políticas de desarrollo rural, en un concepto más amplio que solamente agricultura y solamente ganadería. Otros sectores más dinámicos se están desarrollando en los pueblos con mayor capacidad, para fijar la población y para dar mayor viabilidad económica y mayor reparto de beneficios. Por tanto, hay desterrar esa idea de que en los pueblos sólo hay agricultura y ganadería.

El incremento de la producción o el mejor rendimiento, el incremento del valor añadido de los productos procedentes de agricultura y ganadería del medio rural, basados en la calidad, en la elaboración artesanal o en la tipificación de los mismos por sus cualidades, dará a la población mejoras y posibilidades para permanecer con rentas adecuadas, para seguir viviendo en los pueblos.

Con estos principios como objetivo, a partir del año 2000 se inicia una nueva línea de gestión en la Finca Experimental “El Vedado Bajo del Horno”, actualmente dependiente del CITA, perteneciente al Departamento de Ciencia, Tecnología y Universidad, de la Diputación General de Aragón

De partida se diseñaron líneas de gestión que permitan la agricultura, la ganadería y la conservación del medio natural sobre las mismas parcelas. Así mismo se identificaron los principales problemas que presenta la explotación que, en general, son comunes a los encontrados en el resto de las zonas áridas de Aragón.

Principales problemas del secano aragonés

  • Desconocimiento de las especies de flora y fauna presentes

    La elaboración de un inventario tiene un doble objetivo: el primero es conocer las especies, tanto de flora como de fauna silvestre, presentes en la explotación. El segundo es conocer cómo aumenta la biodiversidad, por lo que es un documento abierto y básico para futuras investigaciones que permitirán elegir especies bien adaptadas al lugar de producción.

 

En la imagen, machos de avutarda especie catalogada “en peligro de extinción” por el Catálogo de Especies amenazadas de Aragón.

En la imagen, detalle de insectos observados en las orlas de vegetación natural.

  • Erosión agronómica muy alta

    En la finca se iniciaron medidas para el control de la erosión y mantenimiento del suelo mediante proyectos financiados por la Comunidad Autónoma. Las primeras actuaciones se hicieron en el año 2001 en parcelas de olivar y en parcelas de cultivo anual de cereal.

    El acondicionamiento de las parcelas para paliar los efectos de las tormentas del año 2000 supuso entonces un gasto adicional de 3000 Pta por hectárea.

    En las parcelas más expuestas a la erosión hídrica, las medidas más inmediatas que se tomaron fueron las de picado de la paja procedente de restos de cosecha y la realización de siembra directa en cebada.

  • Falta de cobertura vegetal

    La cobertura vegetal puede estar tanto viva como muerta; es el caso de los rastrojos, que, además, sirven para su aprovechamiento en pastoreo por el ganado ovino y caprino.

    Existe un desajuste muy alto entre las precipitaciones y el aprovechamiento útil de esa agua por los cultivos. En un suelo desnudo, el agua no penetra sino que arrastra la tierra provocando una erosión agronómica que impedirá no sólo el cultivo, sino también el correcto mantenimiento del suelo. Como consecuencia la tierra perderá la capacidad de producir cosechas.

    Con el mantenimiento de la cobertura vegetal, ya sea natural o cultivada, se ha conseguido evitar arrastres de tierra y se espera obtener un incremento de las cosechas, reduciendo paulatinamente las dosis de abonado, en muchos casos innecesarias en las zonas áridas. Con ello se reducen los costes de cultivo y se incrementa el beneficio, bien sea por la disminución del coste de abonado, dicho aporte se suple con el aporte de materia orgánica que procederá de los restos de cosecha, y también por el aporte de estiércol que supone, mantener un ganado pastando durante unos meses en las parcelas, bien por el ahorro en la alimentación del mismo.

 

  • Falta de vocación agroambiental

    Cuando se afirma que Los Monegros son secos, es cierto. Este ecosistema es, y está constatado por numerosos estudios, uno de los más antiguos de Europa.

    Desde nuestro punto de vista, este agrosistema, constituye un medio físico, modelado por el paso de generaciones, precioso, al que todos estamos invitados y obligados a conservar. Pero para conservar hay que apreciar, y disfrutar de sus peculiares cambios de color, y de agradables paseos por el campo, y conocer las especies que lo habitan.

    Las vales yesosas de los Monegros constituyen un bello ejemplo del paisaje fuertemente estructurado por el medio físico, en el que la vegetación no llega a convergir hacia un tipo predominante… En apenas 20-30 metros de desnivel entre las colinas y los fondos hay también importantes diferencias micro climáticas, inversión térmica en invierno (Terradas, 1973 y 2003)

    Las condiciones peculiares del clima (escasez de agua, vientos dominantes secos, frío en invierno) y del suelo, generan un mosaico que se refleja de modo espectacular en la vegetación. El hecho general es que la importancia del relieve sobre la vegetación aumenta a medida que el clima se hace más seco (Terradas, 2003).

    Desconocimiento de los recursos silvestres agroalimentarios o de uso doméstico

    Los recursos ociosos del medio natural, así como el conocimiento de la ecología de plantas cuyo aprovechamiento actual no existe más que en el papel de “mala hierba”, pueden procurar nuevas fuentes de investigación en cuanto a lucha biológica, insecticidas naturales.  En el año 2004 se iniciarán ensayos para el cultivo de “collejas”, “arvejas” (Silene vulgaris), así como del “cardillo”, que serán la base de la puesta en cultivo de estas plantas, muy apreciadas para su consumo en ensaladas y como verduras.

    Sobre-pastoreo

    Desde hace más de diez años el Servicio de Investigación Agroalimentaria viene haciendo investigación en especies forrajeras de secano. Estos trabajos, constituyen la base  de las buenas prácticas ganaderas en relación con el medio ambiente, ya que procuran establecer la carga ganadera adecuada con el medio natural, mediante el establecimiento de especies que permiten la alimentación del ganado durante todo el año (Delgado Enguita, I. 2002).

    Degradación del entorno físico 

    Las construcciones que se encuentran en El Vedado Bajo del Horno forman parte del patrimonio de nuestro paisaje y es necesario conservarlos por tratarse de testigos de una forma de vida que tuvieron nuestros antepasados. Su persistencia demuestra el dominio de técnicas y    materiales preindustriales. Estas técnicas ennoblecidas por el esfuerzo y el cariño de sus ejecutores han sido actuaciones antrópicas acertadas.  Y constituyen un ejemplo del sentido utilitario fuertemente ligado al uso de la tierra y de la forma de vida campesina. Están en perfecta armonía con el medio ambiente, siendo edificaciones sostenibles y de bajo impacto ambiental.

    En definitiva, desde la explotación de esta finca experimental del CITA se intenta combinar la explotación agrícola y ganadera sobre la misma superficie. Hemos conseguido rebajar los costes de cultivo: aspecto básico para dar respuesta a los agricultores y ganaderos del secano aragonés cuando se enfrenten a un sector sin ayudas institucionales, evitando que abandonen las tierras y contribuyendo al mantenimiento e incremento de la biodiversidad.

    Así, estamos en condiciones de afirmar que Aragón dispone de recursos capaces de llevar a cabo una actividad económica de Desarrollo Rural Sostenible, cumpliendo los objetivos de Conservación, Economía y Equidad Social.

Artículo publicado en la revista NATURALEZA ARAGONESA, nº 14 Enero-junio 2005. “Contribución para un modelo de agricultura sostenible en la finca experimental El Vedado Bajo del Horno de Zuera (Zaragoza)”. Artículo completo.

Trabajo de investigación de Eloísa Langa Sanz, Ingeniero Técnico Agrícola de Fincas Experimentales del CITA.

Fecha Aragón Investiga: 29/12/2005


Ficheros adjuntos


   censo avutardasGaleria(1).jpg
   Churra tensina-GALERIA.jpg
   CIE-GALERIA(2).jpg
   cinco avutardasenero 2003Galeria.jpg
   Entomología 2-GALERIA(1).jpg
   Pastos en secano 2-galeria(1).jpg
   Pastos en secano-galeria(1).jpg
   Pistacia - Campo-galeria.jpg
   Recuperación de Edificios1-galeria(1).jpg